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SERIE DE LESIONES JUVENILES: LESIONES EN LA PLACA DE CRECIMIENTO

| Beisbol Juvenil, Entrenadores
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Mayo 16, 2018

Las lesiones de placa de crecimiento están entre las lesiones más comúnmente reportadas por atletas jóvenes y adolescentes—convirtiéndose en un problema incluso para jóvenes de 16 y 17 años. También conocido como “codo de pequeñas ligas” u “hombro de pequeñas ligas”, estas lesiones suceden en un área del cuerpo responsable de aproximadamente el 80% del crecimiento del húmero, el hueso que corre entre el codo y el hombro. Como con cualquier lesión, la gravedad del problema varía con cada individuo. Sin embargo, reconocer los factores de riesgo asociados con lesiones de placa de crecimiento, así como los signos y síntomas, juega un papel importante en reducir la probabilidad de que este tipo de lesiones tengan un efecto importante en la carrera de un atleta.

Primero, debemos entender qué son las placas de crecimiento y como se pueden lesionar. La placa de crecimiento, también conocida como placa epifisaria o la fisis, es un área de cartílago al final del hueso y es donde se genera el nuevo hueso. Hay dos placas de crecimiento en el húmero: uno cerca del hombro, y uno en el codo. En los adultos estas áreas se cierran y el hueso ya no crece. En niños y adolescentes, esta área permanece abierta. Porque estas áreas son zonas abiertas de cartílago blando, son una de las áreas más débiles del brazo—incluso más débil que los los músculos y ligamentos adjuntos, incluyendo el ligamento colateral cubital (o UCL como su sigla en inglés), el ligamento que se repara en cirugías de Tommy John. 

Debido a que lanzar genera grandes cantidades de tironeo o fuerzas de distracción en el hombro y el codo, las placas de crecimiento son susceptibles a pequeños microtraumas con cada tiro. Con el correr del tiempo, estos traumas pueden llevar a inflamación, cambios óseos adaptativos, como el ensanchamiento de la placa de crecimiento, o en casos más extremos, fracturas por fragmentación o avulsión, en las cuales los tejidos blandos que se adhieren pueden arrancar un pequeño pedazo del hueso.

La detección temprana es muy importante para reducir el riesgo de que una lesión leve se convierta en severa, lo cual puede dejar fuera de competición durante varios meses a un atleta. Dolor de hombro o codo es el indicador más obvio de que algo podría estar sucediendo con la placa de crecimiento de un atleta.

En el hombro, el dolor ocurre mayormente en las porciones laterales y frontales. Puede haber inflamación, sensibilidad al tacto, pérdida de rango de movimiento que puede incluir dolor, así como también debilidad, dolor o ambos con respecto a la resistencia a la rotación externa del hombro.

En el codo, el dolor va a estar presente cerca del epicóndilo medial, la prominencia ósea del codo interno. Puede también existir hinchazón, sensibilidad al tacto alrededor del epicóndilo medial, dolor cuando flexionas o estiras el codo, y disminución de la fuerza de agarre con o sin dolor.

Desde una perspectiva de rendimiento, un atleta también podría estar experimentando un descenso en velocidad, y en algunos casos falta de control debido a una disminución de la fuerza de agarre.

Conocer los factores de riesgo asociados con lesiones de placa de crecimiento también es beneficioso para padres y entrenadores, de manera que pueden reducir el riesgo de que ocurran. Dentro de los factores de riesgo más grandes está la cantidad de lanzamientos que un atleta hace durante el año calendario. USA Baseball ha desarrollado el Pitch Smart program que dicta cuántos lanzamientos un pitcher tiene permitido hacer y la cantidad de días de descanso que debe tener a continuación. Pitch Smart también hace recomendaciones acerca de la cantidad de lanzamientos que un pitcher debe hacer en un periodo de 12 meses, dependiendo de la edad del atleta.

Esto incluye algunas recomendaciones como no lanzar una pelota por 2-3 meses. Mientras que organizaciones como Little League (“Pequeñas Ligas) y otras ligas juveniles hacen cumplir las reglas de conteo de pitcheos, no hay un control de cuantos pitcheos un atleta hace durante el año. Con equipos que viajan para jugar torneos durante todo el año, estas recomendaciones se olvidan fácilmente y los brazos más jóvenes empiezan a acumular muchos lanzamientos en el correr de un año. Sumado a los lanzamientos excesivos, otros factores de riesgo pueden incluir tensión muscular que puede ocurrir con brotes de crecimiento, debilidad muscular o pobre control muscular, mala mecánica, e hipermovilidad articular—que es otra manera de decir que un atleta es demasiado flexible.

El diagnóstico de una lesión de placa de crecimiento puede ser realizado por un médico profesional. Para entender la gravedad de una lesión, deberán hacer imágenes para ver si sólo hay inflamación y otro tipo de ensanchamiento o fractura de la placa de crecimiento. Aun si no hay fractura o ensanchamiento presente, descanso de 4 a 6 semanas podría ser recomendado para permitir que la hinchazón baje. Durante este tiempo, el atleta debería trabajar con un profesional de rehabilitación para mejorar la fuerza y el rango de movimiento en el área, junto con otras áreas del cuerpo, incluyendo la escápula, la columna vertebral y las caderas. Si no se trata, la lesión puede progresar a ser una fractura, lo cual en muchas instancias puede requerir cirugía para reparar el área. En estos casos, el atleta será entablillado por varias semanas, necesitará fisioterapia por 4-6 meses y no podrá lanzar una pelota de béisbol por más de 6 meses.

Las lesiones en placas de crecimiento no son completamente prevenibles. Sin embargo, la probabilidad de que suceda una lesión puede ser reducida. Lo más importante es limitar la cantidad de lanzamientos que un atleta hace durante el año. Si bien esto significa adherirse a los lineamientos de Pitch Smart, también incluye evitar que el jugador juegue otras posiciones que también requieran gran cantidad de lanzamientos, como puede ser cátcher, outfield o shortstop, si es que ese atleta pitchea regularmente. Adicionalmente, los atletas no deberían tirar durante todo el año. Es altamente recomendable que los jóvenes atletas se tomen al menos 4 meses de cualquier tipo de actividad que requiera lanzar en competencia, así como 2-3 meses de tirar una pelota. Cuando los atletas están lanzando, es muy importante que tengan un buen protocolo de calentamiento y de recuperación, para asegurarse de que los tejidos alrededor del hombro y el codo estén listos para soportar el estrés de lanzar. Finalmente, los atletas están haciendo una cantidad de tiros considerable durante el año, deberían trabajar con un profesional de rehabilitación o de acondicionamiento físico para tratar cualquier debilidad y restricción de movilidad que pudieran tener, lo cual puede llevar a un incremento de estrés en el hombro o el codo durante la acción de lanzar.

Las lesiones de placa de crecimiento continúan siendo una de las principales lesiones que los jóvenes jugadores de béisbol sufren en algún momento de su carrera. Identificar los posibles riesgos, conocer las señales y hacer las modificaciones apropiadas es extremadamente importante cuando se trata de limitar el riesgo de una lesión importante. Como entrenadores y padres, gran parte recae sobre nosotros. Seguir las recomendaciones apropiadas puede ayudar a que su niño siga jugando durante toda la temporada.

Este artículo fue escrito por nuestro fisioterapeuta Terry Phillips

Referencias:

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